Las emociones
tanto que cuestan
Y tanto que dan.
La luz del alba,
el poniente,
la panza de una embarazada,
los pies pequeños
de un niño,
Una melodía,
el eco de una voz que resuena
dentro del pecho,
las campanas de la Iglesia
El tejido sublime de un vestido
la piel que amamos,
la canción del mar,
la charla de los pescadores
a la mañana,
La feria de pueblo
y sus vegetales,
el olor de las mandarinas
en verano,
pisar la gramilla
La lluvia finita
sobre los árboles,
El abrigo de un abrazo
la poesía
dicha
con una voz contundente
pero a la vez embriagadora
de un viejo actor,
El silencio respetuoso
y conmocionado
de un público
en un teatro,
y las imágenes
todas las imágenes,
las postales de un mundo
que aún nos hace temblar
y sucumbir.
Mónica Pedraza
ph: Georg Nickolaus

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