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domingo, 31 de enero de 2021

La respiración de la chica del pelo color zanahoria


La respiración de la chica del pelo color zanahoria 


La septicemia te tomó todo el cuerpo.

Se viene la rebelión de la gente callada y honesta cansada de los abusos del poder.

Cuatreros,  ya no hay caballos aquí.

Las dentelladas que la gente da. Se da vuelta y ni se entera. Y vos no sabés cómo parar la sangría. Llamen a la ambulancia. Es urgente.

Las fronteras en todos los países se van cerrando. Nos vamos volviendo seres nacionalistas a la fuerza.   

La de afuera de mí te saluda.  

En el duelo entre una lapicera de pluma y otra una birome simple , una BIC gruesa azul me quedo con ésta última. 

Me fundí en la música

La gente habita en sí misma y poco sabe de los demás. Bueno sí a veces se asoma a ver.

De ese aquelarre líbrame Señor.

Cultivo palabras como otros lo hacen con limones, naranjas o verduras.

Todo grito es el primitivo , el originario que se va replicando infinitamente. El de nacimiento, el de dolor, el del parir, el de sufrir, el de morir, el de la cópula. Todos son uno y siempre el mismo aunque pensemos que no. La alegría y la infelicidad son cercanas, fronterizas. 

Ya eres sólo una arruga.

En todo desorden se alberga un orden personal e intransferible.

El delivery de sueños va por ahí haciendo estragos.

Seres espaciales venid aquí y mejorad este mundo sin perdón.

La respiración de la chica del pelo color zanahoria la delató mientras buscaban a la verdadera culpable.    

Vas a patear la calle de la calle de la calle de... y no vas a encontrarte.

A todo fascista le gusta el caos.

Vas a escribir el futuro con pedazos de anteayer, de hoy, de ayer y de pasado mañana. 

La casa se vino abajo. Colapsó por el miedo.

Todos tenemos algo de héroes y de miserables.

En alguna parte del Universo Robert Walser sigue deambulando.

Unos trapos andrajosos cubrían su pubis, se veía bella así. La luz que venía de afuera y que caía sobre su cuerpo le daba un efecto maravilloso como si fuera una Luna, mejor dicho una Luna Nueva.    


Mónica Pedraza