Goza. No guarda día tu memoria
más bello, día sin nubes como
es. Y quizá nunca haya
otro tan bello para tus ojos.
Y aunque fuera de tu vida el último,
el último mujer, alégrate:
dale gracias al destino.
Es tan pura esta
alegría hecha de luz y aire: esta
serenidad, que embarga todo en torno,
remedia en ti cualquier pesar:
esta armonía del alma con un punto
del tiempo y con ese Amor que el tiempo guía.
Ya no hay grano, ni fruto tiene la tierra
que ofrecer. También tú lo ofreciste
todo, mujer. Brilla límpido otoño
en el descanso del año, y en el descanso
de tu vida.
Ada Negri
(traducción de Carmen Giussani)
