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lunes, 17 de abril de 2017

Cruzo la calle y te llevo...







Cruzo la calle y te llevo. Y me enerva sentir porque a las palabras se las lleva el viento, y las descuaja a la primera de cambios, cuando aparece la primer gotita de abril.Y me persigno por todos los sueños pelados como cables de electricidad medio apagados. Mitad vida, mitad muerte. El enemigo está dentro. Y nos empozoña el alma, cuídate de las lucecitas de colores. Cuídate de tener un corazón inocente, te destrozarán.Y harán un festín con el resto de tus despojos.


Mónica Pedraza


Los Planetas - Islamabad (Audio Oficial)

Poemando IV , Jorge Curinao







Poesías de Jorge Curinao si quieren saber más visiten el blog http://elpoemayelviento.blogspot.com.ar/


Poemando IV


El sigilo de las ventanas, el murmullo
de dos árboles que nadie conoce, eso
que anda diciendo el viento, ahí, afuera,
en el entresueño del molino.

*****

Cuando ya no hay dolor en la memoria
el cuerpo se vuelve mano
la memoria es una mano para cuando.

*****

Como una antorcha encendida
entre el gentío del bosque
aparece la sonrisa de mi padre
en el vaho de un antiguo camino.

*****

El abismo en aquellos días
solía ser papel picado,
ladridos en mitad del campo.


Jorge Curinao

Si crees que la presunción...Sófocles







"Si crees que la presunción separada de la inteligencia es un bien, no razonas bien."

Sófocles de Edipo Rey

sábado, 15 de abril de 2017

Sixto







Sixto era un mujeriego empedernido. Un superado en el tema del conocimiento de todo tipo de mujeres. Pero si él se las sabía todas. Rubias, morochas, pelirrojas, africanas, caribeñas, asiáticas...Todas. Era buen mozo y frío. Era ardiente a su modo pero frío.


Paula era una romántica incurable. Y ya llegaba a los 40 años, sin descendencia alguna. De su familia era la extraña, un ser pura cabeza y puro corazón. Un Quijote con faldas en busca de la justicia. Enamorada de Francis, su ex de la adolescencia. Hay amores que nunca pueden olvidarse se decía hasta que conoció a Sixto.


Sixto y Paula si había una pareja menos obvia era esa, eran apasionados, muy. Y eran diferentes , muy. Paula era amorosa, Sixto, no. Paula era auténtica, Sixto, no. Paula era celosa pero con criterio , Sixto era enfermo de celos. Y delirante, se inventaba historias de ella. Escuchaba voces, voces en su cabeza que le decían que ella era desleal. Que lo traicionaba.Paula era temperamental, él era feroz. Ella era un vendaval pero él era pura venganza, puro odio, pura inseguridad.

Sixto mientras estaba con Paula flirteaba con todas.La amaba pero no verdaderamente. Nunca profundamente, a su estilo, superficial, inseguro, paranoico.Ella creía en él, lo amaba más que su vida. Pero le descubrió el juego y eso la desencantó.Todavía lo ama. Pero no sabe que hacer con ese amor despedazado que se le escurre entre las manos.


Paula descubrió que él en el fondo , él. Le escribía cartas de amor a otro hombre, se enviaban fotos desnudos, Paula descubrió que él andaba tras de travestis, que los buscaba , que se amaban...


Y entonces entendió porque con ferocidad Sixto la juzgaba,con qué remotos datos la dibujaba, se hacía un perfil falso de ella con esos datos mentirosos, la traicionaba, la vendía por un orgasmo más con cualquiera, con cualquier mujerzuela , con cualquier travesti, con cualquier perro sarnoso que encontrara por ahí.Con tal de no aceptar que él en el fondo era otra cosa que lo que él proyectaba de sí mismo a los demás.

Paula sabía muchas cosas, demasiadas.Que el amor cuando es mentiroso, inseguro, desleal no es amor. Y que sabía perfectamente que Sixto la amaba pero que nunca dudó en entregarla al viento, al Diablo, a la Muerte, a cuanta rata se le cruzara por el camino porque nunca nunca se tomó el trabajo de conocerla y que una mirada superficial puede triturar hasta el amor más grande.


Mónica Pedraza


jueves, 13 de abril de 2017

" Sé tú mi límite ", poesía de José Angel Valente









" Sé tú mi límite "


Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.

Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.

Si tu acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.

Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.

Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.

No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.


José Angel Valente

miércoles, 12 de abril de 2017

Air - Alone in Kyoto

Voy a morir...Marguerite Yourcenar








"Voy a morir —profirió trabajosamente—. No me quejo de una suerte que comparto con las flores, con los insectos y con los astros. En un universo en donde todo pasa como un sueño, sentiría remordimientos de durar para siempre. No me quejo de que las cosas, los seres, los corazones sean perecederos, puesto que parte de su belleza se compone de esta desventura.

Lo que me aflige es que sean únicos. Otras mujeres florecerán, igual de sonrientes que aquellas que yo amé, mas su sonrisa será diferente, y el lunar que me apasiona se habrá desplazado en su mejilla de ámbar la distancia de un átomo. Otros corazones se romperán bajo el peso de un insoportable amor, mas sus lágrimas no serán nuestras lágrimas".


Marguerite Yourcenar